
Uno de los flancos más cuestionados contra el gobierno ha sido el tiempo transcurrido entre el anuncio público de la medida de catastrofe y su formalización legal.
Esto es por el «desfase» de 6 horas entre el anuncio y la firma, los decretos llegaron a la Contraloría General de la República con un retraso aproximado de seis horas. Esto provocó acusaciones de «falta de seriedad» por parte de autoridades regionales.
Además, parlamentarios de la zona, como la diputada Marlén Pérez (UDI) y el gobernador Sergio Giacaman, señalaron que este retraso burocrático impidió que los Jefes de la Defensa Nacional asumieran el control total de forma inmediata, lo que —según denuncian— habría dificultado las evacuaciones en sectores críticos como Penco y Lirquén.
En comparación con tragedias previas: Los críticos han recordado los incendios de Santa Juana (2023), argumentando que el Gobierno no ha aprendido a agilizar los procesos administrativos ante emergencias de tal magnitud.
Cuestionamientos al despliegue en terreno
Llegada tarde a la zona: El exministro Rodrigo Delgado y otros líderes de oposición afirmaron que el Ejecutivo «llegó tarde» a la catástrofe, criticando que el presidente y sus ministros no estuvieran desplegados desde el primer minuto en que los focos se tornaron incontrolables.
Además rechazando el apoyo militar inicial, con denuncias de solicitudes locales para apoyo militar en evacuaciones fueron inicialmente desestimadas por la Delegación Presidencial antes de la firma del decreto, lo que habría puesto en riesgo vidas humanas.
Son estas razones, las que han puesto en una encrucijada al gobierno y es de esperar que la ciudadania reaccione de mala manera en un futuro, ya sea a traves de protestas o de azotes electorales, como el ultimo de diciembre.



